Comienzan los días cálidos, soleados y lo primero que hacemos es respirar profundo y dirigir nuestra cara al sol.
Eso nos da placer y sensación de bienestar incomparable. ¡Se siente tan bien!
El suave calor del sol en la piel, el aspecto saludable del bronceado… pero también las arrugas profundas y las manchas de la edad.
Sí, es verdad, a veces cambiamos placer por arrugas y manchas, preparando un terreno propicio para desarrollar uno de los cánceres de piel.












































